El cantante chileno Antonio Prieto, que inmortalizó canciones románticas como "La Novia" y "El reloj", murió poco antes de la medianoche del jueves 14 de julio en una clínica privada. Tenía 85 años.
De acuerdo con uno de sus nietos, el cantante será trasladado el viernes a un templo católico.
"Estaba en su última etapa, en la que todos sus órganos comenzaron a presentar problemas. Tuvo una falla al corazón de la que no pudo salir", dijo Guillermo Prieto .
Antonio Prieto, cuyo nombre verdadero era Juan Antonio Espinoza Prieto, estaba alejado de los escenarios hace unos cinco años debido a que padecía la enfermedad de Alzheimer.
Trayectoria. Inició su carrera en 1949 en los géneros de la balada y el bolero y saltó a la fama internacional con su interpretación de "La barca" y "El reloj", del compositor mexicano Roberto Cantoral. Grabó más de 1.000 canciones.
El tema que lo identifica es "La novia", compuesta por su hermano Joaquín Prieto, y posteriormente vinieron "Martín tenía un violín", "Chuquicamata", "Cómprate un tambor" y "Huija".
En la década de los sesenta fue famoso en Argentina, México, Italia y España. Prieto también destacó como actor y en los setenta incursionó en el área discográfica.
Durante esa misma década fue presentador del Show de Antonio Prieto en la televisión argentina, país en el que también desarrolló su carrera de actor.
Como sucede a menudo, era más conocido y famoso en el extranjero que en Chile, especialmente en Argentina y México. En su país participó varias veces en el Festival Internacional de Viña del Mar.
La noticia nos llegó desde el exterior. Mataron a Facundo Cabral. Después llegan los interrogantes, las dudas, los porqué.
Nadie se explica realmente que pasó. "La ligó de arriba", dirán algunos. El silencio embargará a muchos otros (me incluyo).
Aunque parezca frívolo y circunstancial, me adhiero al dolor provocado por la muerte del artista y lo recuerdo con el tema que a mi más me gusto... Vuele bajo...
Nacida el 15 de Agosto de 1944, esta cantante búlgara, francesa por adopción, se mudó a Francia junto con sus padres y su hermano en diciembre de 1952. Debutó como actriz en la película Patate (1964). A pesar de concentrar su carrera en el canto, Vartan también ha participado actuando en un considerable número de películas.
A la edad de 21 años, en 1965, se casó con el cantante francés de rock Johnny Hallyday. Juntos tuvieron un hijo, David Hallyday, que siguiendo la tradición familiar también se ha hecho cantante. Johnny Hallyday y Sylvie Vartan fueron la "pareja de moda" de su generación en Francia, atrayendo constantemente la atención de la prensa rosa. Johnny y Sylvie se divorciaron en 1980. Ella luego se volvió a casar; esta vez con el empresario discográfico americano Tony Scotti.
En el año 2005 Vartan fue nombrada embajadora de buena voluntad de la Organización Mundial de la Salud.
Sus mayores éxitos como cantante los ha obtenido por medio de las canciones "Panne d'essence" (Sin combustible), "Comme un garçon" (Como un muchacho), "J’ai un problème, je crois bien que je t’aime" (Tengo un problema, creo que te amo), "La plus belle pour aller danser" (la más bella para ir al baile) y "Irresistiblement" (Irresistiblemente). Es importante notar que Sylvie, reconocida por ser una buena lingüista, ha hecho una parte de sus canciones en varias lenguas. Por ejemplo, su versión italiana de "Irresistiblement", titulada "Irresistibilmente" fue un gran éxito cuando la cantó por la televisión Italiana en los años 70.
En Francia sigue siendo la artista femenina de su generación que más éxito tiene cuando edita un disco o va de gira. Su último concierto fue en el Palacio de Congresos de Paris en septiembre/octubre del 2004 y su último CD salió en junio de 2007.
Oscar Marcelo Alemán, nacido el 20 de Febrero de 1909, en la República Argentina. Oriundo de Machagai, Chaco, provenía de una familia de músicos. Su padre, guitarrista folklórico, formaba parte de un cuarteto de arte nativo, integrado por Carlos, Jorgelina y Juan, sus propios hijos. Por su parte, Oscarcito, de breves seis años, lucía una destreza inusual como zapateador de malambo, impulsado por una elástica postura y un tono muscular, inusuales para un niño de su edad.
El cuerdista chaqueño era un prestidigitador y un “chanssonier”, un velocista y un efectista, un comediante y un danzarín, de improbable réplica contemporánea. Impuso el hábito de girar y apoyar la guitarra sobre las espaldas, y ejecutar (hacia atrás) fragmentos de canciones.
De vuelta al país, logra un éxito impactante, pero persuasivo: su tema “Rosa madreselva”, se proyecta como pieza de culto y cifra de venta. Diez años después, con su invariable humor activo, funda una escuela de aprendizaje para jóvenes guitarristas, sin sustento económico. Alrededor de 1926, toca, de manera profesional, en cafés y clubes nocturnos, junto a Gastón Bueno Lobo, otro guitarrista con quien forma un dúo de género variado. Incursiona como autor de tangos, y Agustín Magaldi le graba una versión. Alterna actuaciones con Carlos Gardel y se vincula con Enrique Santos Discépolo. Viaja después por tierra brasilera y otras latitudes sudamericanas.
Estimulada por la curiosidad de un talento expandido, la diva del jazz Josephine Baker lo convoca a una prueba que lo confirma y la deslumbra. Ambos conforman un dueto antológico. La invasión alemana a París, en 1940, los obliga a desmembrar la compañía y continuar separados. Alemán, conoce a Louis Armstrong y Duke Ellington, quienes detectan su capacidad improvisativa e intuitiva.
Pero es Django Reinhardt, el célebre guitarrista gitano, quién le produce una implosión totalizante en la percepción y en los códigos instrumentales. Ambos se admiran y respetan, comparten sesiones e improvisaciones y tocan en el Hot Club de Francia. En 1915, realizó una actuación memorable, en el escenario del Teatro Nuevo. A causa de una separación familiar, Oscarcito comienza, a los diez años, una vida de errancia y autodeterminación, constantes de su vida futura. Se lo recuerda lustrabotas en las diagonales de Sáenz Peña. Alguien le acerca un “cavaquinho”, pequeña guitarra de cuatro cuerdas, con lo que inicia una carrera excepcional de instrumentista. Alemán se mantiene en su carácter de solista y convoca a un quinteto de tres violines, contrabajo y batería. El primer violín era Hernán Oliva. Las últimas grabaciones las concreta junto a Eduardo Ravera, rodeado por sus discípulos.
Oscar Alemán, esposo de Carmen Vallejos y padre de Selva Alemán, talentosas actrices nacionales, falleció el 14 de Octubre de 1980. Desde el otro siglo, su nombre figura en los anales de la Enciclopedia Mundial del Jazz. El olvido irresponsable y la ingratitud deleznable no tienen edad. Son impunemente vigentes. ¿Algún funcionario nomenclador con sentido común y vergüenza patriótica se acordará, en alguna calle de tantos barrios nuevos del Gran Resistencia, de nuestro Oscar Alemán, que honra al Chaco en el mundo? La memoria es la madre del recuerdo.
Miguel Angel Espinoza, tal su verdadero nombre, nació en Buenos Aires en la década de 1940. Los datos autobiográficos de Heleno no son muchos y no se obtienen con facilidad.
Fue "descubierto" por Luis Formento y Luis Pedro Tony cuando cantaba en boliches de la provincia bonaerense.
Sus inicios como cantante los hizo con el seudónimo de Dario Coty en los años 60 donde grabó temas como “Esa Condena”, “Soy tan Feliz”, “Siguiendo tus Pasos”, “Aquel Romance”, “Buenas Noches, mi Bien”, “Triste Despertar”, “En el Cohete Lunar”, “Un Día de Amor”, “Bonita y Coqueta”, “Luna de Verano”, “Corazón de Luto”, “Más que Divina”.
En el año 1971 con los arreglos del maestro Horacio Malvicino dotado de un gran carisma y una simpatía especial, decide raparse el cabello y marcar un estilo propio con canciones como Joven y Bonita, Regresa Pronto y sus grandes éxitos La Chica de la Boutique y No son palabritas.
Heleno realizó giras por casi todos los países latinoamericanos y se le conoció por su característica cabeza rapada al estilo de Kojak (El famoso detective de la chupeta en la boca de la serie de televisión norteamericana), que era la forma de identificarlo o su manera de escoger lo que mejor lo identificaba como cantante, ya que en esas décadas no estaba de moda el corte de referencia.
Hoy es conductor de programas de radio y sigue actuando en diversas ocasiones.
Vivir un especial de medianoche no lo vive cualquiera. Sólo se logra cuando un grande está sobre el escenario y eso es lo que se sintió en el Luna Park con la presencia de John Fogerty.
El hombre se puso su camisa leñadora, su jean negro, tomó su guitarra y subió al podio, ese donde están los artistas con mayúsculas. Él, el alma de Creedence Clearwater Revival, es uno de ellos. Y la música de su banda, el country rock de los chicos de flequillo, marcó una época y sigue sonando en las radios como la primera vez.
La noche comenzó con “Hey Tonight”, anunciando que iba a ser inolvidable. Su público lo esperaba ansioso. Era la primera vez que pisaba suelo argentino. Impactaba ver gente de todas las edades. Desde chicos, adolescentes y aquellos viejitos piolas que no iban a perderse de estar frente al ídolo de su juventud.
Con los pies golpeando el suelo al ritmo de cada canción, se fueron sucediendo las melodías de Creedence: “Green River”, “Who'll Stop The Rain”, “Suzie Q”, “Lookin' Out My Back Door”, “Lodi”, “Born On The Bayou” y “The Midnight special”.
Parecía que el Luna quedaba en el Lejano Oeste. Y sí, allí estaba el maestro con su decenas de guitarras a las que hizo llorar de emoción mientras lograba hacer bailar a un estadio colmado de generaciones. “Ustedes son hermosos”, decía a un público eufórico que no paraba de aplaudir.
¡Más country rock, Sr. Fogerty! Cumpliendo pedidos, así llegaron “Searchlight”, “Jambalaya”, “Cotton fields”, “Blue Moon Nights” y “Fortunate son”.
Párrafo aparte merece la canción más cantaba de la noche, donde las gargantas sonaron a unísono como en un estadio de fútbol. Era “Have your ever seen the rain”, quizá la mejor o una de las mejores composiciones del músico.
En este primer show en nuestro país, que desde hace décadas tiene un pedacito de alma Creedence, Fogerty se dio el lujo de homenajear a dos grandes. Interpretó una bella versión de “Oh pretty woman” de Roy Orbison y “Good golly miss molly” de Little Richards. También cantó su repertorio como "Don't You Wish It Was True" . Pero rápidamente, volvieron las canciones de su ex banda: “I Put A Spell On You”, “Down on the corner” y “Bad moon rising”.
El hombre del country se lució con grandes solos durante su show y la gente fue testigo agradecida de su talento. “Hace lo que quiere con la guitarra”, decían las voces al salir del estado. Claro que no estaba solo en escena. Grandes músicos lo acompañan en esta gira. El baterista Jay Bellerose, las guitarras de Buddy Miller y Hunter Perrin; Demis Crouch, David Santos y Chris Charey en bajos, el violín de Jimmy Stewart y los teclados de Anders Mouridsen.
Para el final de dos horas únicas, solo faltaban los bises. Entró y salió a escena varias veces al grito sagrado de “Fo-ger-ty, Fo-ger-ty” para interpretar “Rockin All Over The World”, “Proud Mary” y “Up around the bend”. Un revival a toda orquesta hizo cerrar el telón para una noche muy especial.
El jamaiquino más reconocido e influyente del escenario reggae mundial, falleció hace tres décadas, un 11 de mayo de 1981, convirtiéndose desde entonces en una mítica leyenda y en el referente máximo de ese género.
Nacido como Robert Nesta Marley Booker, un 6 de febrero de 1945, en una pequeña localidad de Jamaica, e hijo de un jamaiquino con ascendencia inglesa, difundió la música de su país natal en todo el mundo y logró convertirse en un verdadero mito.
Su incursión en la música se alternaba con su trabajo en una empresa de fundición y fue junto a su amigo Bunny Wailer y a Peter Tosh, a quien conoció en unas clases de canto, con los que formó entrados los años 60, la referencial banda The Wailers.
Una década más tarde, Marley ya era un consagrado músico y los discos de la banda contenían grandes éxitos reconocidos en todo el mundo.
En esos años, el creador de emblemáticas canciones como “I shot the sheriff”, “No woman, no cry”, “Jamming”, "One love", "Is this love" y “Redemption song”, debió abandonar Jamaica por cuestiones políticas y se instaló en Inglaterra, donde grabó en el año 1977 el álbum “Exodus”, uno de los más importantes de su carrera y de la música reggae.
En 1978 volvió a Jamaica para el “One Love Peace Concert”, en un esfuerzo para frenar la violencia política y promover la reconciliación en ese país y luego recibió la Medalla de la Paz en la sede de Naciones Unidas, en Estados Unidos.
En 1980 la banda concluyó una importante gira por Europa, que incluyó un recital multitudinario en Milán, al que acudieron unos 100.000 espectadores y luego en Estados Unidos, ofrecieron dos conciertos en el Madison Square Garden.
Poco después, su salud empeoró y luchó durante meses contra la enfermedad terminal que lo aquejaba en una clínica de Alemania; hasta que en mayo de 1981, mientras era trasladado desde ese país a Jamaica, falleció en un hospital de Miami a los 36 años de edad.
Un mes antes le había sido otorgada la Orden del Mérito de Jamaica, la tercera mayor honra de la nación, en reconocimiento a su contribución a la cultura del país, pero el músico no pudo estar presente a la hora de la distinción.
Marley tuvo una controvertida vida amorosa, se casó en 1966 con la cantante Alpharita Constantia Marley Anderson, conocida como Rita Marley, con quien tuvo tres hijos, entre ellos, el también músico David “Ziggy” Marley, además, adoptó dos hijos de Rita y tuvo otros nueve con distintas mujeres.
El músico, compositor y guitarrista fue también reconocido por ser un miembro activo, difundir y reflejar en su música al movimiento Rastafari y por sus letras de un gran compromiso político y social.
El álbum “Legend”, una importante recopilación de sus grandes éxitos que salió a la venta en 1984, es el álbum de reggae más vendido de todos los tiempos.
Marley trascendió a las distintas generaciones y clases a través de su particular mística, de su carisma, de su calidez y de un discurso desafiante y comprometido que lo convirtió en un artista atemporal y universal.