
Corría el año 1965 cuando su familia se traslada desde su lugar de residencia habitual a Meteroi. Allí quien luego será el astro indiscutido de su tierra y de gran parte del mundo, inicia sus estudios secundarios. Era un alumno aplicado, buen camarada y querido por todos sus compañeros y profesores. Los únicos tropiezos que sufrieron sus estudios fueron algunas rabonas (ausencias de clases) que en cierto modo tenían justificación por ejemplo en este caso: como era bastante conocido entre el estudiantado, a veces se organizaban algunas serenatas, o reuniones, donde el nuevo astro no podía faltar, ya que en primer lugar le gustaba y se sentía obligado a concurrir y cantar. Allí era ruidosamente aplaudido, cosa que también le agradaba y en el interior le daba fuerzas para el anhelo que llevaba en su interior: triunfar en lo que lo apasionaba.
ROBERTO CARLOS no quería continuar ninguna otra carrera que no sea la de cantante. Estudiaba simplemente para no contrariar a sus progenitores, pero sabía sobradamente que nunca llegaría a nada con los libros. Tenía algo así como una obsesión por el canto. En las noches, cuando todos los demás dormían, él cantaba bajito, para si mismo, sintiendo que algo en su interior le decía que sería un ídolo, que llegaría a ocupar un lugar importante dentro de las fronteras de su Patria. Sólo faltaba esperar un poco, tener paciencia, no provocar algo que debería llegar solo, sin apurarlo, en suma esperar que sus condiciones madurasen.

ROBERTO CARLOS ya en el sendero de éxitos que la vida le tiene señalado, graba su primer disco larga duración. Es una pequeña temporada que lo tiene ocupado intensamente. El cantante no quiere desperdiciar la oportunidad que se le presenta y pone en la empresa todos sus afanes. Elige cuidadosamente las composiciones para grabar; ensaya día y noche, conversa con los músicos buscando hasta los más mínimos detalles y entonces recién deja impresa en la pasta su voz, la misma que luego acariciará a multitudes. Ese mensaje joven en un idioma nuevo dentro de la temática moderna. En suma, ROBERTO CARLOS era algo distinto.Otra cosa. Un cantante nuevo con relevante personalidad y composiciones que salían del común denominador de lo conocido. Se evadía de lo estrictamente clásico; rompía con todo lo que hasta allí significaba un éxito, porque él simplemente lo sentía así y lo concretaba...El primer Long Play lanza su nombre dentro del mundo discográfico con el tema "Loco por Usted" y con otros varios que alcanzan mucha repercusión popular y exaltan de la noche a la mañana el nombre de ROBERTO CARLOS. Por entonces en las sucesivas audiciones había logrado congregar a su alrededor a un numeroso público juvenil incondicional y que lo seguía a todas partes.
Luego de este primer lanzamiento discográfico le siguen otros dos Long Plays, que llevan por título "ROBERTO CARLOS" y que incluyen temas de gran significación popular como: "Pare a contramano", "Es prohibido fumar", "Rosa Rosita" "El cachivache", "Quiero que se vaya todo al infierno", Quiero casarme contigo", "La chica del gorro"; "Prendan al ladrón" y muchas más. En 1968, defiende en el festival de San Remo la canción de Sergio Endrigo, "Canción para ti", la que interpreta en Italiano y se convierte en un suceso mundial, ROBERTO CARLOS BRAGA, es sin duda el cantante Sudamericano de mayor impacto a nivel mundial.
Fuente: rc60.vtrbandaancha.net
Guillermo Reyna Allan
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